sábado, 20 de mayo de 2017

¿Qué podemos aprender de las telenovelas para escribir ficción?

Latinoamérica es la tierra por excelencia de las telenovelas.  Desde la masiva industria mexicana que exporta y dobla sus producciones a cada rincón del planeta, pasando por las memorables telenovelas brasileñas dobladas al español latino que nos cuentan de su historia e idiosincrasia, hasta las industrias de este género más locales como la venezolana, argentina y chilena.  Para algunos son placeres culpables, para otros, una mera diversión.  Si has nacido y te has criado en Iberoamérica, por lo menos has visto un par de telenovelas en tu vida (hasta España han llegado muchas de las producciones latinas).  Su palabra lo dice: Una novela televisada.  Enganchan al público por meses con muchas tramas desarrollándose al unísono, personajes atractivos, conflictos que nos mantienen al borde del asiento por más de cien capítulos, en muchos de los casos.  ¿Cómo lo hacen?  ¿Qué lecciones podemos sacar de su estructura de la historia, arcos de personajes, desarrollo de conflicto?

Nos sentabamos a la mesa a eso de las dos de la tarde a almorzar.  Yo llegaba del colegio y corría a mi habitación a cambiarme el uniforme por mi ropa de estar en casa, ropa de trajín como le llamamos en Chile.  La telenovela que nos acompañaba a esa hora era alguna brasileña doblada al español.  Luego del almuerzo, mi madre lavaba los platos y se sentaba a su máquina de coser toda la tarde.  La acompañaba alguna que otra telenovela mexicana.  A eso de las siete de la tarde nos sentabamos a tomar once o la hora del té, a seguir la trama de la teleserie de producción local actual.  Luego venían las noticias y después la hora prime chilena con algún que otro programa de conversación u otras decadencias televisivas.  No sé, para entonces a mi ya me habían mandado a la cama.

En los noventas y durante los primeros años de los dos mil, éste era el panorama de muchas familias chilenas.  No me es difícil imaginar que rutinas parecidas se podrían haber repetido a lo largo y ancho de la región latinoamericana.  En el colegio nos daban una lista de libros para la lectura y análisis, algunos se sentían más obligatorios que otros.  Mientras, seguíamos religiosamente las tramas de dos o tres telenovelas simultáneamente.  ¿Habría todo ese público leído esas historias desde un formato de libro impreso si no hubieran sido grabadas para el formato de la televisión?  Los tiempos han cambiado (¡Qué cosa más cliché de decir!) y la gente sigue tantas telenovelas como series en Nexflix o en sitios de internet de dudosas procedencias.  Algo tienen que nos enganchan.  Pienso en las muchas que seguí durante la época escolar y suspiro casi con nostalgia.  Las había con tintes históricos, otras meramente romanticonas, otras, sobre las diferencias entre las clases sociales.  Algunas que mezclaban todos estos aspectos y más dentro de la compleja trama.  Incluso más que la trama de muchas de estas telenovelas, son los personajes los que atraen al público hasta el punto de llegar a declararles su amor u odio eterno.  Hasta el punto de llegar a gritarle cosas (amorosas, indecentes, ofensivas) a los actores que los interpretan cuando éstos se encuentran en la vía pública.

Sea que te atraiga o no este género, hayas visto telenovelas en tu vida o no, podemos decir por lo bajo, que los guionistas y creativos detrás de las producciones más exitosas de los últimos veintitantos años sabían lo que hacían para mantener la atención de la audiencia por meses.  Traigo tres ejemplos de lo que podemos aprender de las telenovelas cuando escribimos ficción.  El manejo de la fuente de conflicto, las fuerzas antagónicas, el desarrollo de los personajes y sus arcos y la trama misma.

* ¡Se vienen spoilers!  Están avisados 😉


Machos  (Chile 2003)


Se trataba de la familia Mercader.  El padre, don Ángel, su esposa Valentina y sus siete hijos hombres. Sus hijos machos, cuyos nombres comenzaban todos con la letra "A".  Se basaba en casi su totalidad en la ciudad costera de Viña del Mar en Chile.  Los miembros de la machista familia Mercader se relacionaban también otras familias de la ciudad, entre amoríos, relaciones de negocios, de amistad, compañeros de universidad y de trabajo.  El universo de los personajes es bien amplio al igual que las muchas subtramas de la telenovela.  No contaré toda la historia aquí, sino que me concentraré en una de las más grandes causas del conflicto que empuja los dominós, y ese no es otro que el patriarca de la familia, don Ángel Mercader.

El típico padre severo, con una seguidilla de reglas familiares impuestas por él mismo, machista y controlador con las vidas de todos sus hijos.  Don Ángel pasa tiempo considerable en su oficina que es el lugar donde tiene sus conversaciones de hombre a hombre con sus hijos y donde también mantiene conversaciones con el retratato de su padre.  Es a través de estos "diálogos" que aprendemos que don Ángel fue criado por la mano dura de su padre de la misma manera que él cria a sus hijos.  Es un hombre que se ha hecho a sí mismo, que ha hecho todo lo posible para llegar a donde está, un médico consagrado de buen pasar económico.  Ha mantenido una amante por decadas, como un buen Mercader, y ha llevado a todos sus hijos al rito de iniciación sexual a su burdel predilecto en la vecina ciudad puerto de Valparaíso, evento que creó un trauma sexual a su hijo Adán. Por otro lado, la historia comienza cuando su hijo Ariel regresa a Chile luego de años viviendo en España.  Su padre lo había echado por haber descubierto entonces su homosexualidad.  A su llegada, don Ángel lo pone en contra de sus hermanos. Por otro lado, celebra el comportamiento machista y sexista de su hijo Alex, el mujeriego de la familia y el terror de las mujeres. Se mete incluso en la crianza de su nieto y dicta ordenes al padre del niño, su hijo Armando, para que controle a su mujer, quien a su parecer es la peor madre por decidir reincorporarse al mundo laboral luego que su esposo queda cesante.  Un ser despreciable a ratos, insoportablemente tradicionalista, ¿Ya mencioné machista?  Pues bien, no podemos odiarlo.  Llegamos a conocerlo hasta saber que todo lo que hace no es más que el resultado de las enseñanzas que su propio padre le dió.  No es un villano, es un hombre inseguro, que se aferra demasiado a sus reglas y mundo.  Al final de cuentas, la trama deja los propios pecados de don Ángel caer por su propio peso.  Son tantos los errores del pasado, cometidos por su misma visión de las cosas, que uno tras otro le cobran la palabra y salen a relucir en el presente.  Aparece una hija suya ilegítima, su hijo Adán es un hombre destrozado por su trauma sexual hasta arruinar su matrimonio con la mujer que ama, el mujeriego de la familia, celebrado por su padre, rompe una pareja, su hijo mayor se enamora de la amante de su padre llevando consigo el secreto más grande de don Ángel hasta los oídos de la santa madre de los Mercader.  Todo se va a la cresta.  Queda solo por su propia mano.

El arco de este personaje es literalmente épico.  A sus años, bordeando los setenta más o menos, las lecciones que don Ángel aprende a lo largo de los años son tan difíciles de digerir y causan tanto daño a los suyos que lo dejan reducido a un anciano que da pena.  Las andanzas de don Ángel son el caldo del conflicto en esta historia.  Lo ves mentir tantas veces, urdir tantos planes para tirar de los hilos que manejan las vidas de los suyos, que ya llegas casi a perder la cuenta de todos sus pecados.  Un solo personaje que crea un daño masivo gracias a una imagen paterna demasiado dominante, incluso a decadas de haber fallecido.  La tarea y desafío último de don Ángel es darse cuenta que debe romper con el modelo de enseñanza de su padre ya que, por seguirlo, ha destruído a toda su familia.


El Rey del Ganado (Brasil 1996)




Una de las novelas con más arrastre en Latino e Iberoamérica, doblada al español y exportada a una veintena de países.  La trama trata del conflicto entre dos familias italianas en el Brasil de los años de fin de la segunda guerra mundial. El conflicto entre los Berdinazi y Mezenga comienza por una cerca de dividía sus terrenos y termina en una rivalidad de familias aún más acrescentada cuando dos de sus hijos deciden enamorarse y traer al mundo a una criatura con la sangre de ambas familias.  El rey del ganado, Bruno Berdinazzi Mezenga.

Los niveles de trama en esta historia son variados y no les mentiré, hace años que ví la última repetición de esta telenovela.  Por lo que me concentraré en una de las subtramas de la historia, pero que sin prejuicio de ello está magistralmente ligada a la historia principal.  La del senador Roberto Caxias, el único representante de los llamados sin tierra, un grupo de campesinos nómades que ocupan hectáreas de terratenientes de las industrias ganadera y granjera.  Grandes intereses empresariales están en juego para eliminar a estos okupas rurales, sin embargo el senador Caxias es su única voz en el congreso y por ello, no solo no se ha ganado el favor de los empresarios, pues su voto no está en venta, sino que también se ha ganado el desprecio de su esposa, quien lo culpa de no querer lo mejor para su familia y de tenerla a ella y a la única hija del matrimonio, la joven Liliana, viviendo en un departamento de mala muerte para el gusto de la señora del senador.  El senador lidea con la apatía de su esposa bajándole el perfil y evitándola. Es un hombre de principios, un político honesto como no los hay en la vida real y por su causa, los sin tierra, sacrifica su vida familiar.

En los sin tierra que el senador defiende, se encuentra a su vez el nexo entre los Berdinazi y Mezenga.  Conocida entre ellos como Luana, en realidad es la sobrina perdida y única heredera de don Geremias  Berdinazzi, Marietta.  Su familia muere en un accidente y ella es acogida por los sin tierra, por lo que Marietta, Luana para sus compañeros, no conoce su verdadero origen ya que sufre de amnesia debido al accidente.  Es ella quien termina uniendo a ambas familias al ganarse el corazón del rey del ganado, Bruno B. Mezenga y sellar ese amor con un hijo.

Para los días de congreso, el senador arrienda un pequeño departamento en Brasilia donde se queda cuando le toca sesión en el senado.  Allí contrata a una asistenta para que le ayude.  La chica se enamora de él.  No, el señor senador no es un Adonis, es un hombre entrado en sus cincuentas, quizás sesentas, venido a menos, siempre con un semblante de preocupación en la mirada, ojeroso, se viste mal y solo vive para su trabajo.  Pero es un hombre de principios, uno como no los hay, o como es casi imposible encontrar.  Tanto así que, a sabiendas que su asistenta, una joven que podría ser su hija, felizmente se entregaría a él, el senador Caxias no hace nada al respecto.  Su voto no está a la venta y no, tampoco se aprovechará de la joven, incluso estando a cientos de kilómetros de su esposa.

Esta dinámica en esta historia representa para mi una manera inteligente de dejar entrever una realidad.  Claro que la chica asistenta no está enamorada del senador, sino que ella lo interpreta así.  Lo que siente es una admiración tremenda por su jefe, acrescentada más aún cuando lo ve sacrificarse, hasta el punto de vivir en condiciones paupérrimas para un senador de la nación, en pos de sus defendidos.  El senador trata de conseguirles tierras de manera legal para que ellos se puedan establecer definitivamente en algún lugar, para que puedan ser dueños sin pedir migajas, apela a la causa humanitaria en pos de los sin tierra.  Empatiza con ellos, con su lucha digna, son familias con niños pequeños y trabajadores esforzados y no delincuentes, y sin embargo son tratados como tales.  En una sociedad tan falta de líderes y héroes, apenas conocemos a uno y estamos tan cerca de su causa como la joven del senador, es imposible no querer sentirse protegida bajo su halo, ya que un hombre así, de ganar su amor, haría lo imposible por ti.  Es una visión romántica de una cruel realidad. La de la política sucia y la de los negocios corruptos, la que al final lo termina matando.

A través de un solo personaje como el senador Caxias, podemos mostrar una falencia en la sociedad, podemos personificar en él la lucha de tantos, convertirlo en un héroe anónimo, una persona que se sacrfica por un bien mayor.  Una utopía.

Las Vega's (Chile 2013) y Las Bravo (México 2014)







No estoy seleccionando esta telenovela por los vedettos o strippers.  Ni por la excusa de ver strippers haciendo lo que hacen sobre el escenario, sacarse la ropa, bailar en el caño.  Policías, bomberos (chicos buenos), capitanes de la marina, piratas.  El Club Las Vega's termina convirtiéndose en un antro de la belleza masculina luego que su dueña, doña Verónica Díaz, lo heredara de manera más que trágica de su recientemente asesinado esposo, Carlos Vega.  Don Carlos no tenía a hombres desnudándose en su club eso sí, todo lo contrario, eran strippers mujeres las que hacían lo suyo en este local nocturno.  De este negocio, ni de los muchos más turbios que don Carlos tenía, su viuda y tres hijas nunca tuvieron la menor idea.  El caballero es perseguido por la carretera a toda velocidad por unos criminales a los que les debía dinero hasta que su camioneta vuelca y explota por el impacto.  Es en el funeral que la viuda y sus hijas ven por primera vez al séquito de particulares trabajadoras que don Carlos mantenía. 

Don Carlos Vega fallece y con eso deja una millonaria deuda detrás suyo, para la cual había dejado las casas familiares como aval.  El ejecutivo del banco, Vicente, les cuenta a las Vegas de la propiedad registrada como cabaret bajo el nombre del finado.  La familia se dirige a la dirección dada y ven por primera vez la punta del iceberg de la doble vida de don Carlos.  Por mera necesidad las Vegas deciden darle un vuelco a sus vidas, para salvas sus casas y para pagar la deuda.  Reabren el sucucho como local para despedidas de solteras.  Las strippers mujeres son despedidas y en cambio, comienza el recrutamiento de talento musculoso y con mucha testosterona.  

El que urde los males en esta historia es un supuesto amigo de antaño de don Carlos, el abogado Alvaro Sandoval, quien aparece cuán buitre en el mismo funeral de su fallecido amigo a consolar a la viuda.  Un abogado de temer, conoce la ley al revés y al derecho y no duda en usarla para su beneficio.  De a poco el hábil abogado se logra colar en la familia Vega y engatuzar a la ingenua Verónica.  Por otro lado, don Carlos deja a una especie de ángel guardían a cargo de su familia en caso de pasarle algo. Hombre previsor.  Mauricio era el hombre de confianza del dueño del stripclub y se presenta ahora como barman para el remodelado club Las Vega's.  Se convierte en la sombra de Verónica enamorándose de ella hasta perder la cabeza, en el objeto de deseo de la hija menor de los Vegas, Camila, y en la pesadilla más grande para Alvaro.

Esta telenovela fue exportada a México y reciéntemente a Colombia.  Esto nos permite ver cómo una misma historia puede ser contada de distintas formas.  No he tenido la posibilidad de ver la versión colombiana más allá de un par de videos promocionales y trailers.  Por lo que pude ver, parece una versión más arraigada a la original chilena, mantiene el tono jocoso y subido de tono a ratos.  Sí pude ver hace un tiempo atrás la versión mexicana y me gustaría compararlas ya que algunas decisiones en los personajes en esta versión difieren con la original.  En Las Vega's, mucho de los eventos que producen el conflicto en la historia son generados por debilidades o errores humanos.  La carne es débil, la gente tiene falencias, traumas y trancas.  Se comenten errores y es así como matrimonios fallan o familias completas se destruyen. Al final del día, nos enamoramos de personajes de ficción por sus intentos más que por sus aciertos. En el caso de Las Bravo, los conflictos ocurren como una reacción a lo que otros hacen, casi como una defensa, en vez de cometer el error ellos mismos primero.  

Por ejemplo el caso de la relación entre Mariana y su esposo Germán y el ejecutivo del banco, Vicente, que luego se convierte en uno de los strippers.  Mariana es la hija mayor de los Vegas y lleva unos diez años casada con Germán, su ex profesor de universidad y que la lleva en unos años de diferencia en edad.  Tienen un hijo de unos ocho añitos.  Mariana es estrictamente católica, conservadora y tradicional.  Mucho ya no pasa entre ella y su esposo, un tipo simple, un tanto machista pero, al final del día, un buen hombre y padre.  Germán es el típico padre chileno (quizás también latinoamericano), que no sabe hacer cosa alguna en casa sin la presencia de su esposa.  Enternecedor a ratos en sus intentos de recuperar la magia entre ambos, en tratar de comprender a su joven esposa.  Cuando el Club Las Vega's abre al público, el conflicto entre ambos aumenta.  Germán pierde un muy buscado y esperado ascenso en su trabajo por culpa del nuevo perfíl de empresaria de la noche de su señora esposa.  Germán culpa a don Carlos, su fallecido suegro, por todas las calamidades en su vida.  Mariana no tiene vida propia, vive para su hijo y su casa.  No sale, no toma, no tiene amigas.  Vicente llega a removerle el piso.  Es todo lo contrario a ella, un tipo que a último minuto decide no casarse para luego no arrepentirse de un craso error y decide abandonar su trabajo como ejecutivo de banco, por el de stripper.  Toma como condenado, es bueno para las fiestas, desordenado, irresponsable, de poco fiar.  Y está loco por Mariana.  La química entre los dos va creciendo con cada capítulo que avanza, juegan al gato y el ratón y todos en el club huelen lo que pasa entre ellos.  Solo por esto Mariana lo desprecia a morir.  Hasta que un día Mariana se aburre de ser correcta y de aguantarse las ganas para pasar una noche de pasión con Vicente.  Las recriminaciones de Germán para con su familia, su falta de comprensión por esta situación y su comportamiento como si fuera su dueño la aburren.  Germán termina enterándose un tiempo después de la infidelidad de su esposa y es solo entonces que decide hacer lo mismo con una colega que hasta este punto ha estado coqueteándole desde el principio de la telenovela.

En la versión mexicana, Manuel (Germán) comienza muy temprano en la historia una relación extramarital con aquella colega que no le saca los ojos de encima.  Es un machista retrógado en casa, un troglodita del siglo XVIII en lo que respecta a su matrimonio con Adriana (Mariana).  Cuando ésta por fin se entera de la amante de su esposo, va a desquitarse con Gerardo (Vicente) y tienen por fin luego de meses de tensión sexual entre ambos, su noche de pasión.  

Otro cambio es el de Camila, la menor de las Vegas, y Mauricio.  La joven no sobrepasa los veinte años y claramente tiene un tema con la imagen paterna.  Le gustan mayorcitos.  No duda en tirársele a Mauricio, el barman del club y el ex hombre de confianza de su fallecido padre.  Mauricio, que la sobrepasa en años como para ser sino su padre por lo menos su hermano más que mayor, se resiste al principio para no meterse en problemas pero al final, bueno, la carne es débil y él no es de piedra (y #yolo).  Tienen sus encuentros en la pocilga donde vive Mauro mientras él se enamora más y más de la madre, Verónica. Cuando Mauro da por acabado la aventura con Camila, ésta no encuentra mejor idea que buscar similares andanzas con el padre divorciado de una amiga.  Otra vez un hombre que podría ser su padre.  La versión mexicana decidió evitar todo esto poniendo a Leonardo (Mauricio) como una imagen paterna de Fabiana (Camila).  Ella sí busca algo con el barman pero sin éxito.  La aventura con el padre de su amiga no existe en esta versión.  Como resultado de estos cambios, Leonardo (Mauricio) es siempre el protector, no sucumbe a la tentación.  Es perfecto.  Mauricio es un tipo que no tiene todas las respuestas, que comete errores y no siempre decide lo correcto pero que trata de enmendar las cosas comprometiéndose hasta el final.

Como éstos, son muchos los cambios en los personajes orginales.  Cambios que dejan a los protagonistas como víctimas o mártires para luego justificar su actuar o la falta de éste.

Ambas versiones tienen sus encantos y la versión mexicana pudo llegar a un público mucho mayor, no solo por el alcance masivo de la industria de telenovelas de ese país (que también exporta sus producciones a la gran comunidad latina en EE.UU.), sino que también la versión mexicana es más entendible. Ya he escuchado un par de veces que nuestro acento y manera de hablar chilenas es casi imposible de entender por el resto de nuestros vecinos.  Sin embargo, "Machos" fue importada a España por TVE y tal parece que los españoles aprendieron a entendernos...  Esa es harina de otro costal 😉


Pues allí los tienen.  Un ejemplo de fuerza antagónica que mueve los hilos de la historia y es su piedra angular.  Un personaje que encierra en sí las esperanzas de tantos y las falencias de la sociedad, incluso a sacrificio personal y cómo alterando levemente la trama de una historia se pueden cambiar los arcos de los personajes.

¿Y tu escritor(a), creador(a) de mundos ficticios?  ¿Qué aprendes de las series que ves?  ¿Las miras con ojos críticos o solo son un pasatiempo para distraerse del trabajo?  






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